Capítulo 3
Un vez su abuelo le había contado que había salido de un sueño absurdo y aterrador.
Se daba caza a sí mismo y no conseguía aprehenderse.
De inmediato y como envuelto en un relámpago recordó que a él mismo le sucedió en un sueño lo mismo que relataba el abuelo.
En los dos estados era él; en el sueño y en la vigilia, su vida y su muerte se perseguían sin alcanzarse porque el lugar no existía. Aunque en un momento vio que esto sí había tenido cierta existencia: entre una loma y otra; cuando volvía, corriendo hacia la casa paterna…; uf¡ era de noche y algo lo corría desde atrás, se daba vuelta a medias y creía percibir que su perseguidor era él mismo pero con más edad que sus entonces catorce años. Un ser aprovechador, y que había visto lo suficiente como para observarse, superado él, en el pasado.
Anguilas eléctricas sesionaban aparte, transparentes, necesariamente enteradas de la trituración de la dualidad.
El planeta tierra mismo no era sino las profundidades de un gran océano de ondas electromagnéticas . La región más oscura. Semejantes a anguilas ciegas. Cómo nos verían desde los otros planos de la misma hendidura ? se preguntaba. Cómo conectar el cuerpo de luz a través de un mar electromagnético; hallazgo impredecible, viaje sin fin.

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