Capítulo 6

Semi-desesperado regresó a la cumbre. Seguía siendo Julio. No nevaba aun, pero el fuego estaba prendido desde días atrás, como una especie de doble impresión gráfica. Ah! , más el griego andralis que discutía con breton sobre las cualidades de la esfera que portaba bretón. Desde otro plano. Acomodados sus brazos en las barandas del chorrillo al modo de los amalecitas. Efectivamente, al poco tiempo ambos decidieron cambiar de sexo y se disolvieron en dos amalecitas con pollera, cartera y tacos altos. Primero lanzaban sus collares, luego sus carteras, sus zapatos, sus risas falsas, sus muecas sin retorno, sus pulseras, sus babas del diablo que les colgaban como a jacarandás en flor, y se arrojaban luego ellas al chorillo en la noche sin luna…

~ por mcostoya en Enero 29, 2008.

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