Capítulo 28

Grisha, a veces se sentía frente a cierta gente que pululaba en esas fiestas como culpable de algo que no conseguía desentrañar, culpable de todo, hasta de respirar. Pero igual se quedaba, para ver en qué terminaba todo. Cual rasputín empedernido.

~ por mcostoya en Febrero 15, 2008.

Escribe un comentario